Ser perfeccionista en guitarra clásica: ¿un problema para avanzar?

Ser perfeccionista en guitarra: ¿un problema para avanzar?


Ser perfeccionista en guitarra clásica: ¿un problema para avanzar?
Ser perfeccionista en guitarra clásica: ¿un problema para avanzar?

Hace ya algunos años, tuve una alumna con mucho talento que tocaba maravillosamente bien la guitarra clásica.

Ella tenía una buena técnica, era disciplinada y poseía una gran sensibilidad para interpretar la música y hacer llegar una gran cantidad de emociones a todos aquellos que la escuchaban tocar.

Una tarde en clase, mientras trabajábamos, sucedió que descubrimos que había una pieza que estaba por encima de su nivel técnico y le estaba costando dominar. Esto la tensaba y la ponía triste y sobre todo, muy nerviosa.

Incluso comenzó a llorar en clase porque ella se estaba dando cuenta que no le salía bien la pieza. Es ese instante consideré que era el momento adecuado de parar la clase y hablarle. Le dije que «no se tomara las cosas tan en serio», que soltara la tensión, se relajara y valorara su momento actual de técnica y que con el tiempo ya conseguiría llegar más arriba y dominar la pieza.

Su reacción con los ojos llorosos y las mejillas enrojecidas por la tensión, fue decirme:

—! tu lo que quieres es que no me esfuerce y no consiga nada!.

Yo me quede de piedra con su respuesta y al escucharla comencé a reírme. Ella se dio cuenta inmediatamente de la situación tan extrema que había creado con su manera de tomarse las cosas y secándose las lágrimas se puso también a reír.

Nos reímos los dos.

Ahora con le paso de los años, cuando los dos comentamos aquel día, nos reímos de aquella tarde en que la presión por llegar a conseguir la perfección absoluta con la guitarra la desequilibró por unos momentos haciéndola llenarse de enfado. Ella había intentado tocar como todavía era imposible que lo pudiera hacer en ese momento.

A pasado el tiempo y ahora  ella y yo seguimos siendo muy amigos.

Los extremos

Este ejemplo real de lo que sucede en las clases de guitarra te lo cuento para hacerte ver que los extremos no son nunca buenos. Que forzarnos a ser perfectos nos puede traer problemas porque nos faltará flexibilidad para adaptarnos a lo que sea que nos esté pasando en ese momento, lo que a su vez hará que no puedas encontrar soluciones adecuadas o reacciones mal.

Ser perfeccionista tocando o estudiando guitarra no es bueno en un sentido, pero sí en otro. Ser perfeccionista te empuja a querer mejorar, a querer avanzar a superarte y a ser disciplinado y querer utilizar un método, resta es la parte buena.

Pero ser perfeccionista, demasiado perfeccionista también te puede llevar a bloquearte, a decirte que «no vales» a derrumbarte ante una dificultad que te supera en ese momento o a querer incluso dejar de tocar la guitarra.

Solución

Por eso debes intentar aprovechar la parte positiva de ser perfeccionista y utilizarla, además de controlar e incluso eliminar lo negativo de esta cualidad.
No debe existir nada que nos mueva del termino medio, a ser posible, tal y como dicen los maestros, y esto se aplica a todas las cosas de la vida, tanto si es dónde elegir nuestro sitio para vivir  como si se trata de tocar bien la guitarra clásica.
«en el termino medio está la virtud»…

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