Cómo estudiar partituras de guitarra

Voler a aprender

Cuando llevamos tiempo practicando y estudiando con la guitarra clásica, nos acostumbramos a llevar unas rutinas de estudio que repetimos diariamente, siempre las mismas. Estas rutinas forman parte de nuestra manera y forma personal de estudiar las piezas. Cada uno lo hacemos de manera diferente. En la mayoría de los casos, la manera que tenemos estudiar una partitura nueva o ya conocida, es comenzar a tocarla siempre por el primer compás. Tocamos las notas con toda nuestra atención y vamos bajando por los pentagramas, avanzando por los compases, hasta que llegamos ese o esos puntos donde siempre nos paramos ya que ahí encontramos alguna dificultad y no nos sale tan bien como nos gustaría.

Demasiadas vueltas

Repasamos varias veces ese punto que nos sale peor y después de unas cuantas vueltas tocándolo para asegurarnos que lo hemos entendido, volvemos a comenzar de nuevo desde el principio, desde el compás número uno, volvemos a retomar la pieza. Avanzamos, seguimos bajando otra vez y llegamos al mismo punto de antes. Nos paramos. Lo tocamos de nuevo algunas veces más para asegurarnos que lo hemos entendido y superado, y de nuevo volvemos a empezar a estudiar la pieza desde el principio.

El final es importante

Creo que ya te habrás dado cuenta lo que estoy intentado explicar, el ejemplo que estoy señalando y que creo hacemos todos o hicimos alguna vez al ponernos a estudiar y practicar las partituras. Así que ya nos hemos dado cuenta de que esta NO es una buena forma de estudiar. El motivo es que si hacemos el trabajo así, si estudiamos siempre comenzando por el primer compás, tocaremos muchas veces los primeros pentagramas y muy pocos los últimos pentagramas. Casi siempre, el número de veces que se pasa por los pentagramas del final o de la mitad de una pieza es mucho menor que las veces que pasamos por los pentagramas del principio de una partitura.

Así que como te habrás dado cuenta, es muy probable que la parte final de una partitura esté menos trabajada que el principio. Y eso se nota para quien lo está escuchando.

Hacerlo al revés o combinarlo

Así que la solución e idea que te propongo es que comiences a estudiar por el principio de la obra, sí, pero también en otras ocasiones lo combines y comiences a estudiar la pieza por la mitad o por el final, por las ultimas hojas o últimos compases. Dedícale tiempo a esto. Puedes dividir tu tiempo de estudio en partes diferentes de la partitura. De esta manera te aseguras que has tocado el mismo numero de veces cada parte.

Ayuda a tu memoria

Esta es una forma más completa de aprender y estudiar partituras para guitarra clásica. Y tiene además otros beneficios: estudiar una pieza comenzando desde diferentes partes de la partitura (principio, mitad o final combinados y alternos) va hacer que consigas mejorar tu memoria pues con la practica vas a poder recordar desde cualquier punto donde te encuentres en la partitura qué es lo que viene a continuación, que es lo que sigue y no cuando hacemos muchas veces, como lo hemos olvidado, tener que empezar de nuevo desde el compas número uno para poder engancharte y continuar hasta el final.

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